El Castellar de Meca (Ayora, Valencia)
Época. Yacimiento ibérico s. V-II a.C. (también, bronce, romano, islámico, medieval).
Situación. Acceso sencillo. Largo cerro amesetado. situado en
el término de Ayora (Valencia). Tomar la carretera Nacional
330 desde Almansa
hacia Ayora. A 11 Km. tomar el desvío a la izquierda (CV-437) y a 7-8 Km., se
encuentra el desvío (mano izquierda) hacia una finca denominada "Casas de
Meca". Al principio del camino hay un
cartel indicativo. El camino esta
abierto los domingos. El vehículo se puede dejar junto a las casas, al pie del
yacimiento (véase plano de localización, tomado de Broncano).
Visita. La planta del yacimiento tiene unas 15 Ha,
con un largo de unos 800 m en dirección E-O. Una visita detenida

puede llevar varias
horas, especialmente si se quiere recorrer la
red de caminos sobre piedra, que
es espectacular.
Murallas ciclópeas,
numerosas cisternas y
casas talladas en la
roca.
Cerámicas ibéricas, romanas, islámicas. El denominado
Camino Hondo
justifica por si solo la visita. Esta vía de acceso, con una pendiente del 30 %
constituye una asombrosa obra de ingeniería prerromana, sin paralelo en la
península ibérica. En el último tramo, la roca está excavada 4,30 m. con una
anchura de 1,93-2,15 m. Para superar la pendiente se alargó el recorrido y
obligó a realizar una
cerrada curva para cambiar el sentido del camino hacia el
centro de la ciudad. El suelo, sobre roca viva, presenta
profundas rodaderas
como consecuencia del paso de las ruedas de carro durante 1500 años. En los
laterales se aprecian unas
hendiduras en la piedra que presumiblemente servirían para introducir
trancas de madera y sujetar así las ruedas evitando el deslizamiento por la
pendiente. El camino
estaba parcialmente relleno de tierra y bloques de piedra que
fueron eliminados en las actuaciones dirigidas por Santiago Broncano. En la
meseta se pueden observar habitaciones excavadas en la roca, escaleras, y
numerosos depósitos (mas de 100), el mayor llamado "El Trinquete" de
29 x 5 m, con una profundidad estimada de 14 m (más de 2000 m3). No todos los
depósitos serían aljibes, ya que algunos pudieron ser utilizados como graneros
o almacenes. Existen restos de muros de difícil datación, ya que el poblado
estuvo habitado hasta época medieval (posiblemente hasta el s.XIII-XIV). Al
oeste de la denominada
"Cueva del Rey Moro" se encuentra otro punto de acceso, con unas
escaleras construidas a principios del siglo pasado que facilitan la subida
pero que constituyen una lamentable agresión al monumento. En esa zona nos
encontramos con la
fuente, con
su
caño original que ha sufrido una modificación, y en la que se aprecian unas
escaleras excavadas de época ibérica, y algo mas abajo
el aljibe.
Las características del poblado sugieren que éste sería un gran almacén de productos agropecuarios que explicaría el camino de acceso para facilitar su transporte desde el llano. La construcción del camino y de los sistemas de almacenaje requiere de una clase dirigente con capacidad de organizar recursos y gestionarlos de forma eficaz. En épocas de depresión por malas cosechas o crisis, la defensa del lugar y sus recursos excedentarios almacenados en periodos de bonanza sería fundamental. Estas clases ibéricas dirigentes y un sistema económico bien organizado serían la base del desarrollo de la cultura ibérica del siglo V-III a.C. con su capacidad de crear monumentos funerarios, ricas necrópolis, santuarios y escultura, característicos de la zona. El Castellar de Meca sería un importante centro económico del que únicamente queda su esqueleto impreso en piedra. La excavación científica de la ciudad pondría de manifiesto, sin duda, que estamos ante una de las principales ciudades ibéricas.
El nombre de Ciudad Meca es posible que surgiera a partir del abandono, con el significado de "ciudad deshabitada": Nada que ver con el famoso lugar de peregrinación islámico, aunque, curiosamente, los responsables del cartel a la entrada del camino desde la carretera han rebautizado el lugar como "Poblado íbero Castellar de la Meca".

Plano del Poblado ibérico de Meca, con la red de caminos de acceso (según Broncano). Cliquear para ver imágenes.
Historia de los descubrimientos. El lugar ya es citado en el documento de "Amojonamiento entre la villa castellana de Chinchilla y la aragonesa de Ayora", de 1411. También es objeto de la visita por Cabanilles, Conde de Lumiares y eruditos del XVIII y XIX, y por Pierre París y A Schulten. Reproduzco una cita de Julián Zuazo, autor de una publicación dedicada a Meca, editada en 1916, y que me parece plenamente actual: "Seguramente que esas compañías de turistas que a grandes gastos y con duras fatigas van a países muy lejanos a buscar paisajes nuevos e impresiones vivas de la naturaleza, no han contemplado jamás un cuadro mas grandioso ni gustado el deleite grave de estas ruinas potentes y pintorescas olvidadas en una comarca desconocida, ahogadas, en una luz deslumbrante en la cima de rocas vertiginosas". Fue declarado Monumento Nacional en 1931. Hay que resaltar que en esa época no se había excavado la red de caminos de acceso, detalladamente descrita en la publicación de Santiago Broncano y Mar Alfaro y que constituyen uno de los mayores atractivos.

Referencias
Broncano Rodríguez S. El Castellar de Meca. Ayora (Valencia). Textos. EAE, 1986.
Broncano Rodríguez S, Alfaro Arregui MM. Los accesos a la ciudad ibérica de Meca mediante sus caminos de ruedas. Servicio de Investigación prehistórica. Diputación Provincial de Valencia, 1997.
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